Una entre muchas es un cómic (o un ensayo-cómic) entorno a la invisibilidad. Mucho se ha escrito y se sigue escribiendo cada día sobre el maltrato a las mujeres a lo largo de la Historia y en nuestro presente. Y es obviamente necesario insistir en el tema para hacer cada día más patente uno de los problemas que mayor podredumbre generan en esta nuestra patriarcal sociedad. Bien, pero cuidado con Una. Porque ella va más allá. Y nos recuerda que no sólo es necesario hablar de todo ello, sino que es imprescindible hacerlo con propiedad y coherencia. Dándonos cuenta de que no por necesario es suficiente. Haciéndonos ver que lo que la sociedad necesita es un cambio radical que debería operar desde sus mismas bases: a veces se habla de las mujeres maltratadas, pero ¿siempre son ellas a las que dejamos hablar? La autora pone el dedo en la llaga hablando de la lacra de la cultura de la culpabilización. Un enfoque que no hace sino incrementar un cierto rechazo social a las víctimas, que son en el mejor de los casos reducidas a “supervivientes” y en el peor sumidas en el ostracismo. De ahí pretende rescatar Una a la figura de la mujer maltratada y, con ello y mediante este tebeo, exorcizar varios demonios. De entrada los suyos propios; los que se instalaron en su vida tras ser abusada de niña en un contexto en el que, además, un asesino de mujeres sembraba el desconcierto y ponía en evidencia la incompetencia de los cuerpos de seguridad británicos en los años 70. Peter Sutcliffe, apodado el “Destripador de Yorkshire”, asesinaba y desconcertaba a una policía desinformada que operaba desde el prejuicio (creían que sólo asesinaba a prostitutas, mientras flotaba en el aire la idea de que, en el fondo, ellas podían merecerse un poco tan terrible destino). Y mientras tanto otros miles de mujeres vivían aterrorizadas ante la idea de la agresión masculina, fuera del tipo que fuera. Mediante una demoledora mezcla de datos escalofriantes, trágicos sucesos reales y terribles hechos autobiográficos, Una da una visión totalmente alejada de ideas preconcebidas y tópicos e invita a la reflexión; a una reflexión que empieza por nosotros mismos y por el derrumbe de nuestras propias ideas preconcebidas, marcadas por un contexto social que aún a día de hoy sigue empantanado en los lodos del machismo, la desigualdad y la falta de respeto.