Disculpad el tópico, pero un año en el que hay disco de PJ Harvey es un buen año. Y si está inspirado, mejor. No, esperad, ¿qué disco de Polly Jean no ha estado inspirado? ¿Is This Desire?, quizá? Ni ese. Lo de la autora de To Bring You My Love es una crónica del triunfo creativo que se encamina, si no está ya ahí, hacia la leyenda. Otro tópico, y de los gordos, pero es lo que hay: Harvey es hoy por hoy la Gran Dama del indie rock. Y apartándonos de clichés y de titulares grandilocuentes, The Hope Six Demolition Project es otro must en su discografía. Glubs. Vale, perdón, he vuelto a caer, pero es que lo es. Un nuevo tratado de rock electrificado que, como su predecesor, gusta de visitar terrenos líricos algo pantanosos en su contenido y dianas. Al igual que en Let England Shake Polly Jean obvia lujos sonoros pretéritos, se desvía de cierta mística folk que empapaba algunas de sus antiguas grabaciones, se desliga de aquella cruda hipersexualidad que caracterizó sus inicios y aprieta un poco más las tuercas en el contenido político y social de las letras, especialmente a tenor de su periplo por Washington DC, acompañando en un ejercicio de documentación y denuncia al periodista del Washington Post Paul Schwartzman. Versos que en esta ocasión apuntan a parcelas muy concretas de una sociedad enferma y desigual -gentrificación salvaje, tráfico de drogas, trato vejatorio hacia los nativos americanos- y propensa a los conflictos bélicos, mal llamados, ilegales. Léase Afganistán. En lo musical The Hope Six Demolition Project es un viaje tenso y directo que se desliza entre espasmos eléctricos (“The Ministry of Defence” sonaría cojonuda en boca de Nick Cave y manos de sus Bad Seeds, por ejemplo), baladas tristes (“River Anacostia”), himnos de poderosa base rítmica (“The Wheel”) y rayos de luminoso pop-rock con melodías irresistibles (“Near the Memorials to Vietnam and Lincoln”). También de su anterior disco recupera sonoridades como ciertos arreglos de viento -ampulosos y enfermizos-, las letanías susurradas que parecen fragmentos de ritos chamánicos -con acompañamiento vocal masculino- y se empapa más de un blues desesperado que en esta ocasión aparece en “The Ministry of Social Affairs”. Rid of Me, To Bring You My Love, Stories from the City, Stories from the Sea y Let England Shake son obras mayores e hitos cada uno insuperable a su manera. The Hope Six Demolition Project está medio peldaño por debajo, pero eso ya es decir mucho. Soberbio.