Si no le hicimos demasiado caso como autor en su etapa al frente de algunas entregas de Silent Hill Sam Barlow decidió secuestrar definitivamente nuestra atención con el muy llamativo (y brillante) Her Story. Con Telling Lies, su nueva propuesta, recoge algunos de los planteamientos jugables de aquellla y los reviste de una solidez y rotundidad aún mayores. De nuevo echa mano de una mecánica basada en dar sentido a una narrativa global mediante un trabajo de ordenar clips de video sueltos. Pero si en Her Story debíamos esclarecer las circunstancias de un crimen a partir de las declaraciones a cámara de sus principales implicados en Telling Lies hacemos un ejercicio de intrusismo voyeurista difícil de conciliar moralmente. Y lo digo como cosa positiva: a cada paso de nuestra investigación Barlow decide ponernos un poquito más contra las cuerdas. Ahora nos infiltramos en las vidas de los principales protagonistas (un agente del FBI de incógnito en un grupo de ecoterroristas y su entorno familiar, laboral y afectivo) a través de videollamadas, charlas por Skype, testimonios en vídeo y alguna que otra cámara oculta.

La gran virtud de Telling Lies está en convertir de nuevo al jugador en narrador y en re-constructor al mismo tiempo no tanto volviendo a armar una narrativa defragmentada como edificando una historia que es mucho más abierta en interpretaciones. Gracias al motor de búqueda que ofrece el juego la exploración es libre, basada en palabras clave que el propio jugador debe decidir. El crisol de situaciones y personajes es mucho más amplio y, por lo tanto, el replanteamiento de lo que ya se ha visto es constante, marcado por las contradicciones que se le van creando al jugador al ver una declaración que cambia por completo su idea preconcebida. O al descubrir una mentira, o al presencial un twist loco, o al darse cuenta de las auténticas motivaciones de un personaje, o al destapar un pastel que incluso va más allá de los propios protagonistas, en una metahistoria que incluso incluye a la chica que está visionando los clips, suerte de avatar del jugador que ofrece una nueva capa narrativa.

Siendo justos la existencia de Her Story reduce el campo de sorpresa que podría generar un primer contacto con Telling Lies. Pero como continuación de un posicionamiento de autor y como exploración/explotación de una mecánica videolúdica rica, lúcida y llena de posibilidades este es innegablemente un juego importante e imponente.