¿Es posible innovar en las mecánicas de juego de un género a priori tan asentado e inamovible como el de los FPS? SUPERHOT viene a decir que sí, que los juegos de disparos en primera persona, tan apoltronados en la fórmula Call of Duty, pueden volver a ser disfrutables y pueden convertirse en algo innegablemente cool. Bien, hay matices en todo esto. El primero es que al fin y al cabo la mecánica propiamente dicha no cambia tanto: acaba a golpe de bala, bate, katana, o lo que se tenga a mano, con los enemigos, que en este caso son una panda de monigotes esquemáticos de color naranja chillón en un entorno blanco muy minimalista. El otro matiz a tener en cuenta es que el gran gimmick de SUPERHOT ya fue implementado con éxito por Jonathan Blow en su Braid: el tiempo sólo avanza cuando tú te mueves. Si estás quieto, todo permanece estático (en realidad aquí no del todo, pero casi). De este modo el juego combina acción con planificación: uno tiene que cuidar cada uno de sus movimientos sabiendo que estos conllevan que los enemigos se muevan también y puedan incrustarte una bala en el cerebro. Movimiento-pausa-planificación-movimiento. Y lo dicho, no es totalmente nuevo… pero sí es muy fresco y altamente adictivo. La cosa no termina aquí: el modo principal del juego es una campaña -breve, eso sí- en cuya historia se mezclan conceptos relacionados con la percepción de la realidad, las realidades ficcionadas, el control mental y el libre albedrío o los mundos virtuales. Todo ello incrustado en una metodología metanarrativa que confunde las líneas divisorias entre jugador y personaje, universo real y universo del juego en un constante salto entre ambos mundos, en una permanente ruptura de algo así como el cuarto muro lúdico. Tampoco es que esto sea algo nuevo (es más, estos últimos meses hemos visto mucha experimentación similar en The Beginner’s Guide, en Pony Island, en Calendula), pero la verdad es que la mezcla es perfecta, absorvente, enigmática y, en fin, funciona a las mil maravillas. Y a pesar de todo, en el fondo ello no es más que los cuidados ropajes de un excelente shooter que exuda a cada pixel esa aroma a Juego Al Que Deberías Estar Jugando Esta Temporada.