Ya está aquí. El evento hipster barcelonés por antonomasia es también uno de los festivales más relevantes de la primavera europea, momento anhelado por tantos peregrinos que abre la veda a la temporada de festivales y nos sitúa en la casilla de salida de lo que cada año termina siendo una auténtica travesía musical. Pero también es un caos de nombres y, especialmente de horarios. Y ya, ya sabemos que los de gran parte de la parroquia estarán copados por los inevitables juntamasas Radiohead o Sigur Rós. Por diosas del rock alternativo del calibre de PJ Harvey. Por las niñas mimadas más recientes del indie como Tame Impala. Por esos que redefinen el presente mirando al futuro, caso de Animal Collective o los redivivos LCD Soundsystem. Por viejas glorias como Suede, Cabaret Voltaire, Brian Wilson o Dinosaur Jr. Por fenómenos nacionales como Manel. Por nombres “intermedios” con historiales impecables, como Destroyer o Deerhunter.
Claro que sí. Pero también debería haber espacio para los demás, ¿no? Especialmente si no siendo nombres consagrados nos resultan de lo más estimulante que podemos oír hoy día en nuestros reproductores: esta lista podría haberse titulado perfectamente “Una docena de artistas que van a demostrar lo que valen encima de un escenario”. Como sea, doce conciertos que no nos perdemos ni de maldita coña.

Algiers (Día: Jueves. Hora: 18:00. Escenario: Heineken)
Blues oscuro, gospel obsesivo y rock desasosegante son tres de los nucleótidos que configuran el ADN de esta banda de Atlanta que el año pasado firmaba un debut estelar para Matador. Y eso es un poco lo que esperamos de su paso por el Primavera Sound, un ritual que debería situarse en un improbable punto intermedio entre el exorcismo sonoro y la iluminación melódica. Suenan tan viciados y viciosos como el Nick Cave de finales de los 80.

 

Avalanches (Viernes, 02:50, Ray-Ban / Domingo, 01:05, Apolo)
Confirmación de última hora, para nosotros la inclusión de Avalanches en el cartel ha sido, con mayúsuculas, LA SORPRESA del festival. Porque nos acerca un poco más a la confirmación de ese nuevo álbum que está flotando en el aire desde que hace quince años rompieran esquemas con el ya clásico Since I Left You. Pero especialmente porque ver en directo su locura sampleadélica y su cut’n’paste febril tiene que ser un espectáculo alucinante.

 

Car Seat Headrest (Jueves, 19:00, Pitchfork)
Pasó de tapadillo por 2015 y promete ser la gran sorpresa del rock indie en este año. Dos discos como dos diamantes en dos temporadas confirman que el talento del virginiano Will Toledo para las melodías adhesivas mojadas en esencia de sonido noventero, distorsión y rock lo-fi ya no es algo incipiente si no toda una palpable, eléctrica y estimulante realidad. Sacad los cuchillos: niño prodigio (menos de 24 primaveras) a la vista.

 

Empress Of (Miércoles, 23:50, Barts / Jueves, 20:25, Pitchfork)
Otra que nos conquistó con sólo un disco de debut (vale, y un EP previo). Me copó algunas listas repaso de 2015 con su pop electrónico que empieza sonando a la mejor Björk, la de los tres primeros discos, y termina sonando, claro, a Empress Of. Esto es, bases cuidadas de aroma retrofuturista (o sin el retro-), melodías implacables y una voz sinuosa que empieza sugeriendo y termina arrebatando.

 

Floating Points (Jueves, 13:00, Bowers & Wilkins Sound System / live: Jueves, 22:40, Ray-Ban)
Floating Pounts se presentan en dos versiones, pinchando en el Bowers & Wilkins y en un live en el Ray-Ban. Y en ambas la cosa pinta muy, muy bien. A juzgar por el disco que publicaba hace unos meses, Elaenia, lo de Floating Points puede ser un auténtico trip intelectual y emocional que nos paseará por los terrenos más sugestivos de la electrónica actual. Sam Shepherd, el humano detrás del proyecto, encapsulaba en su disco una combinación ganadora de paisajes y atmósferas con momentos que conducían inexorables hacia una emoción desbordada.

 

Holly Herndon (Viernes, 01:00, Pitchfork)
Una de las grandes damas de la electrónica contemporánea nos soltaba el año pasado la bomba Platform, un álbum inmenso, a caballo entre lo orgánico y lo robótico y que -con tan sólo dos referencias largas en su curriculum- la confirmaba como una de las personalidades más maduras del actual pop experimental. Motivos más que suficientes para comprobar cómo se defiende en directo. Concretamente en uno que, un poco como el de Floating Points, se plantea tan cerebral en sus postulados como, esperemos, visceral en sus resultados.

 

Julia Holter (Sábado, 00:50, Ray-Ban)
La última vez que vimos a la Holter en el PS fue hace sólo una par de años, pero es que aquella vez no venía con un disco reciente tan goloso e inmediato como Have You in My Wilderness. Su carrera ya era impecable, pero en aquellos entonces era más dada al Auditori y sus sonoridades, favorecedoras de su aura etérea y sus melodías deconstruidas. Ahora en cambio, con el disco aún reciente y algún que otro tema nuevo, podremos saborear un pop un pelín menos evanescente en escenario convencional. A ver qué tal se defiende.

 

Julien Baker (Jueves, Adidas Originals, 18:40 / Viernes, 14:00, Martini)
Sprained Ankle (sí, otro debut) es uno de esos discos que aunque te los pongas a todo volumen siguen pareciendo cantados y tocados en voz baja. Es lo que tiene aquello que una vez se llamó folk de dormitorio. Una voz quebradiza pero con autoridad, una instrumentación delicada basada en la preeminencia de la guitarra y las emociones por bandera caracterizan la llegada de esta joven de Memphis que puede atrapar por igual a los fans del primer Iron & Wine, de Sharon Van Etten, de Cat Power y de Bon Iver.

 

Kamasi Washington (Jueves, 21:00, Auditori Rockdelux)
La última sensación jazzística entre los que no escuchan jazz. O por lo menos no jazz contemporáneo. A Washington se lo vende como el tipo que trabajó con Kendrick Lamar y Flying Lotus (lo cual por cierto son palabras mayores, claro), pero es algo más que eso. Es un saxofonista superdotado capaz de hacer discos que responden a su propio título (The Epic) y fusionar estilos con una soltura impresionante (jazz de vanguardia, funk, soul y ojo que hasta versiona el “Claro de Luna” de Debussy) para lograr el triple álbum más vibrante publicado desde, pfff, desde 69 Love Songs, por decir algo.

 

Mbongwana Star (Jueves, 00:55, Ray-Ban)
A muchos nos infectó hace un año este extraño virus congoleño llamado Mbongwana Star. Su estreno discográfico pasó de puntillas entre las publicaciones menos atentas, pero a los que estuvieron despiertos les dejó una huella que se sigue palpando hoy: ponerse From Kinshasa es rendirse automáticamente a una máquina de ritmo imparable y al mismo tiempo insólita en la música indie que solemos consumir por aquí: ritmos africanos se conjugan con dance, funk y punk en un todo flamígero que deberá encender el Ray-Ban.

 

Shura (Viernes, 02:05, Adidas Originals)
Aún no puede presumir de disco largo en el mercado y ya nos tiene enganchados. Shura nos ha conquistado con los pocos temas que hemos podido escuchar de ella, con su autoridad y, especialmente con su gusto por las sonoridades de este retropop electrónico que tanto bebe de los jitazos infalibles de los 80: que alguien le tosa a “White Light” y a “Touch”. Mucho ojo, que si todo le sale medio bien, se avecina nueva diva del pop sintético más o menos indie.

 

U.S. Girls (Sábado, 18:55, Adidas Originals)
¿Qué le ocurre a Meghan Remy? ¿Es extraterrestre o la vecina de al lado? ¿Es etérea o terrenal? Lleva un buen puñado de discos a sus espaldas, aunque Half Free, de 2015, es el que la colocó definitivamente en todos los mapas. Y, el caso, es que, eso, parece tan familiar como de fuera de este mundo en un discurso que suena pop, rock, funk y a algo antiguo y moderno a la vez. Sé que es todo muy contradictorio, pero funciona. Y cómo. ¿Dudas? “Window Shades” y “New Age Thriller” deberían pulverizarlas todas.

 

¿Doce más? Por qué no: también nos van a quitar el sueño John Carpenter, Titus Andronicus, El último vecino, Parquet Courts, Protomartyr, Robert Forster, Suuns, Cat’s Eyes, Vince Staples, Moderat, Richard Hawley o Downtown Boys ¿Otros 12? Mejor dejémoslo aquí y vayamos pensando a qué ser del averno vender nuestra alma a cambio del don de la ubicuidad.