Me fascina la capacidad que tienen algunos escritores consagrados para seguir no ya cumpliendo con su estatus, que es muchísimo, sino sorprendiendo. Enrique Vila-Matas suele hacerlo. Sorprender. Y lo hace con asombrosa cadencia, teniendo en cuenta su prolífico ritmo de publicación. Para Mac y su contratiempo articula menos una novela al uso que una especie de juego literario en forma de diario ficticio. El que compone el Mac del título, enquijotado en reescribir -para mejorar- el libro que publicó años atrás su vecino, un reputado autor. Esto es, pues, una suerte de sistema especular donde el protagonista se coloca en un plano indeterminado entre la ficción y la realidad para despachar reflexiones sobre el propio arte de la escritura. Reflexiones no necesariamente sesudas. Simplemente chichudas, que casi es mejor y más revelador. Un personaje fascinante que en casi todo momento nos hace dudar de su propia condición. ¿Es un genio? ¿Un iluminado? ¿Un farsante? ¿Un zumbado? ¿Un don nadie con ínfulas? ¿Un don nadie sin ínfulas? Es, en cualquier caso, un tipo común -parado, casado de aquella manera- que lanza con estudiada aleatoriedad pensamientos relacionados con la creación, con la industria literaria y su fauna (memorable el sobrino del escritor), con la duplicidad, la copia y el reciclaje creativo observado en la Historia del arte desde que los primeros argumentos universales empezaron a transmitirse oralmente. Vila-Matas -su muy presunto alter ego Mac- se interroga pues sobre la búsqueda de una voz propia y la sospecha de que ello pueda estar sobrevalorado y se cuestiona si el propio acto de construir una novela puede convertirse en una novela en si mismo. No en vano es este un tipo que se busca a si mismo y se plantea qué puede descubrir de su personalidad a través de aquello que escribiría… si es que escribiera algo. Una mirada a la línea que separa la genialidad de la mediocridad desde el equívoco que distingue el legado y las enseñanzas de los grandes maestros del simple plagio, el homenaje y la copia. Todo cuestiones de enorme espesura injertadas en un libro que sí, sorprende pero, especialmente, divierte y engancha.