El artista anteriormente conocido como Antony (Hegarty, el de and the Johnsons, ya sabéis) regresa a la primera plana del indie mutado en algo distinto. Que nos resulta familiar pero que al mismo tiempo abre nuevas vías posibles de expresión en el discurso de la performer neoyorkina. El proceso de transformación en ANOHNI se ha completado y con él se concreta una propuesta que hasta ahora había sembrado semillas aquí y allá: no era ajeno a la electrónica Antony, especialmente gracias a algunas colaboraciones con otros artistas, pero ahora se mete de lleno en ello gracias a la colaboración de dos popes como son Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never. Ellos construyen una colección de lienzos sonoros arrebatadores en los que la voz de la artista parece acomodarse con suavidad o con una buscada violencia basada en la fricción de texturas sónicas. El resultado en ocasiones suena al Antony de antes con sinetetizadores y en otras parece una nueva mutación que se proyectará hacia un futuro excitante donde esa voz será un elemento más en un paisaje sonoro y conceptual. En ambientes que se podrán mostrar brumosos, atmosféricos, rugosos o violentos. En zonas donde los unos y los ceros sirvan como colchón para la parte orgánica que aporta la andrógina voz de ANOHNI. Lo cual no es nuevo, claro, pero sí muy, muy bien ejecutado -casi tanto como lo que factura James Blake– y empapado de las emociones que afloraban en el primer disco de Antony and the Johnsons, en I Am a Bird Now y en The Crying Light. Un discurso sólido que sin embargo empezaba a dar a un callejón sin salida del chamber pop con sus tres últimos discos (Swanlights, Cut the World y Turning) y que ha encontrado renovación ahora en un álbum que, además, resulta comprometido en lo lírico. Las letras de un disco significativamente titulado Hopelessness claman dolor por un mundo desequilibrado e injusto y un presente decepcionante, distinto (para peor) del que se nos prometió. Pero que, con temas como los que contiene, por lo menos nos permitirán expresar la desazón por la destrucción del planeta (“4 Degrees”, “Why Did You Separate Me from the Earth?”) y exorcizar nuestros desamores (“I Don’t Love You Anymore”), nuestra culpa (“Crisis”) y nuestra decepción (“Obama”).