Hace poco más de una década una empresa de recolección de tesoros rescataba del lecho marino un cuantioso botín perteneciente a un barco español hundido en aguas internacionales a principios del siglo XIX. El descubrimiento ponía en marcha todo un engranaje legal y daba pie a un complejo litigio que enfrentó al gobierno de España con la empresa en cuestión. El diplomático Guillermo Corral, reconvertido aquí en guionista de tebeos, se hace acompañar de nuestro reputadísimo Paco Roca para poner imágenes a aquella historia y con ello dar forma a un relato que tiene poco de proceso diplomático rutinario y bastante más de thriller de despachos, o de aventura apasionante entre pasillos y juzgados. Siempre, obviamente, con la epopeya marina clásica como contexto y motivación.

Los autores, pues, apenas salen de las estancias de ministerios y embajadas pero, lejos de encorsetarse en el papeleo que motivó todo aquel embrollo, logran hacer vibrante un drama legal que, a pesar de todo, apela a la narrativa clásica. La tensión aventurera es muy tintinesca, y Roca se muestra en su trazo y expresividad más cercano a Hergé de lo que nunca ha estado. Solo que en este caso los piratas usan contratos, extorsiones y papeleo a modo de sables y salvas de cañones. Se trata de buscadores de tesoros modernos, muy alejados de la imagen romántica de esos lobos de mar de Stevenson, Salgari, Sabatini o London. Tipos que han amasado fortunas a costa del expolio, arqueólogos magnate a quienes importa más el oro que la memoria de los que desaparecieron en las profundidades marinas.

Y como en gran parte de la obra de Roca, aquí la memoria tiene un peso ético y emotivo fundamental. El tesoro del cisne negro no se centra sólo en los tirayaflojas de la batalla legal sino que habla, en el fondo, de lo importante que es la preservación de la cultura propia, del expolio arqueológico y del homenaje a las víctimas olvidadas a través de la recuperación de sus restos mortales. Un discurso tan necesario como lo es seguir viviendo aventuras, transcurran estas donde transcurran.