Conocemos a Pamela Adlon y Louis CK como núcleo creativo desde, por lo menos, Lucky Louie. Aquella sitcom para HBO explotaba parte de su química y, aun siendo un producto fallido, ya exploraba algunas de las cuestiones que posteriormente visitaría CK en sus sucesivas encarnaciones cómicas. Especialmente las relacionadas con la paternidad. Louie prolongaba en algunas etapas la relación entre ambos y ahora Better Things parece ser el momento casi exclusivo de la intérprete. Adlon protagoniza esta suerte de autobiografía (creada al alimón con su compañero de fatigas) en la que da vida a su propio alter-ego. Madre todoterreno, actriz en permanente lucha por salirse de su agujero interpretativo -el doblaje estajanovista de dibujos animados-, mujer que pelea con la vida para intentar darle un par de puntapiés en el trasero. Better Things se perfila como el perfecto substituto de una Louie que no tenemos muy claro si va a volver o cuándo. Con aquella comparte su tono agridulce, su visión tragicómica de las relaciones paternofiliales y su narrativa libre, no necesariamente ligada a la linealidad. Y también, por lo menos en un piloto estupendamente dirigido por CK, una enorme elegancia expositiva, alejada de planteamientos truculentos y grandes aspavientos melodramáticos, ajustada a la libertad narrativa y de texturas tonales. En Better Things, como en Louie, la vida no es una cuestión de convenciones, sino de contradicciones. De decisiones relativas y acciones que no siempre avanzan hacia un punto inequívoco. Better Things parece que va a hablar de esa fragilidad de las cosas, de cómo es necesario que observemos los detalles antes de emitir juicios de valores. Y si no, en el peor de los casos, va a ser una comedia entorno a la maternidad desde un punto de vista personal y sugestivo. El de la propia Adlon, interesante creadora. Y el de un Louis CK que, en calidad de ideólogo, resulta cada vez más imprescindible para entender cierta manera de enfocar la comedia televisiva: esta Better Things, Baskets, One Mississippi y, por supuesto, su Horace & Pete están haciendo de 2016 un año particularmente memorable.