A veces un tema tratado o el contexto en el que se centra una obra justifican la existencia de la misma. Es un poco el caso de 1979 Revolution: Black Friday, un pequeño thriller político que, si bien apenas innova en sus propuestas jugables, sólo por dónde coloca su foco de interés ya merece la pena ser considerado. A medio camino de la crónica social, el documental y el drama de espionaje, la obra de iNK Stories dirigida por Navid Khonsari nos traslada hacia el Irán finales de los 70. Concretamente a la Revolución Islámica, el movimiento popular y político que trabajó por derrocar al sha Mohammad Reza para instaurar la República. En la piel de un fotógrafo iraní nos introducimos en semejante olla a presión para tratar de ir documentando el devenir de la revolución, las manifestaciones, las reyertas callejeras y la represión militar. E inevitablemente nos vemos arrastrados hacia un caos de violencia, grupos de resistencia clandestinos y choques con las mafias organizadas controladas por el propio gobierno.

El juego confía todo su poder dramático y expresivo a la historia y el contexto. El guión, coescrito por Brian Wood, el guionista de cómic que ya venía fogueado en asuntos de tensión social y callejera desde su DMZ, juega con la información y la raciona sabiamente. El avance de la historia se va determinando en función de la toma de decisiones. De un sistema de elecciones morales, algunas francamente duras, que obligan al jugador a tomar bandos, a posicionarse o a sacrificar algo. Y que irán en progresión hasta un final tenso que desembocará inevitablemente en un clímax intimidatorio. Un gameplay esencialmente centrado en el storytelling donde apenas se apuesta por el movimiento físico, más que en algunas secuencias de video. Y que, de hecho, parece calcado del modelo que propone TellTale Games en la mayoría de sus juegos. Pero insisto, en este caso las mecánicas no son tanto parte del discurso como un mero soporte para lo que se quiere contar. Y aunque también se echan de menos unas mayores ambiciones artísticas, el jugador acude a 1979 Revolution: Black Friday para eso: vivir en sus carnes la representación de un momento intenso y revelador que cambió el curso de la Historia para un país clave en el juego sociopolítico de las últimas décadas.